Concursos de novillos

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Concursos de novillos

La subcomisión Limangus se propuso concurrir a los concursos de novillos que se realizaban, siempre que incluyeran el juzgamiento de reses, como método de difusión del Limangus.

Nos resultaban interesantes sobre todo los premios obtenidos en mediciones objetivas de la res; más que la valoración subjetiva de las mismas. Por ejemplo : Mejor Ojo de Bife, Mejor Rendimiento del Cuarto Pistola y Mejor Rendimiento Osteomuscular del Cuarto Pistola.

Estos premios surgían de la medición y pesada de los cortes; y eran los que reflejaban con mayor precisión el rendimiento industrial de la faena.

Los premios "A la mejor Res de cada raza" obedecen al objetivo comercial de que cada raza participante se lleve su premio, y en mi opinión, no son ilustrativos para los productores que concurren a estos concursos; ya que dan la impresión de que todas son iguales. Solamente los premios en los que compiten las distintas razas y se dirimen por la medición de determinadas características, son los que pueden ilustrar acerca de las virtudes carniceras de unas sobre otras.

Es posible que una raza tenga virtudes superiores en la reproducción, habilidad materna, rusticidad, etc., y no en el rendimiento industrial de cortes carniceros.

Depende del ganadero elegir aquélla raza, ó la combinación de razas, que mejor se adapte a su campo y a su sistema de explotación.

Con ese fin, consideramos que estos concursos de hacienda con mediciones de cortes en reses son muy esclarecedores.

Obtuvimos los premios "objetivos" mencionados en todos los concursos a los que concurrimos, siempre en la categoría "consumo - exportación" ( 420 a 460 kgr ), lo que nos confirmó que estábamos en el camino correcto en la selección.

El objetivo que buscamos es un biotipo de hacienda que nos permitiera llegar con un adecuado grado de terminación a pesos de faena de mercado interno ( 400/450 kgr), y también alcanzar los pesos requeridos por la exportación sin excesos de engrasamiento.

Los romaneos de faena de tropas destinadas a la exportación indican que la hacienda Limangus se calificaba como grasa 1 en general y algo de grasa 2.

Por su componente Limousin, no se engrasa en demasía, cumpliendo de esta forma con exigencias de la industria.

Esta característica ha tomado especial importancia en los últimos años, con la incorporación del grano en la terminación de la hacienda en forma generalizada.

Ya sea como suplementación a campo, corral de inicio ó de terminación; la incorporación de granos en la ración ha llegado para quedarse.

Aparecen entonces los excesos de engrasamiento como un problema que preocupa cada vez más a los compradores.

La grasa que se desperdicia en el desposte de la res toma una mayor importancia en la rentabilidad, sobre todo considerando que el consumidor rechaza cada vez más los excesos de grasa en los cortes.

La raza Limangus se adapta perfectamente entonces a esta nueva realidad de nuestra ganadería.